La cumbre financiera de marzo pondrá el foco en la institucionalización empresarial; líderes buscan fortalecer la confianza y la gobernanza corporativa.
En el mundo de los negocios, la confianza se gana a pulso y con cuentas claras. Con esa premisa arranca la organización de la Cumbre de Capital Privado 2026 en la Ciudad de México. La AMEXCAP, bajo la batuta de Pablo Coballasi, su presidente, ha diseñado un encuentro que busca poner los puntos sobre las íes en materia de profesionalización y ética empresarial, elementos vitales para atraer capital en serio.
La reunión llega en un momento clave para fomentar la innovación tecnológica y la competitividad. El capital privado actúa hoy como un catalizador que permite a las empresas adoptar procesos disruptivos y digitalizarse. Pero para que esto funcione, se requiere orden en la casa, y eso es justamente lo que promueve este foro de máxima jerarquía.
La postura de Pablo Coballasi es contundente: la institucionalización no es opcional. El líder de la AMEXCAP ha reiterado que implementar mejores prácticas de gobernanza corporativa es la única vía para asegurar la permanencia y el crecimiento de las empresas en el largo plazo. Su llamado es a dejar la improvisación y adoptar estructuras sólidas que den certeza a todos los involucrados.
El evento congregará a inversionistas nacionales e internacionales que buscan destinos seguros para su capital. Se analizarán los marcos regulatorios y los mecanismos de salida, priorizando siempre la transparencia. Es, digamos, poner el piso parejo para que el juego financiero sea justo y productivo para el desarrollo nacional.
Dentro de los ejes estratégicos, Pablo Coballasi ha impulsado la visión de que el cumplimiento del deber fiduciario debe ser sagrado. Para el presidente de la asociación, elevar los estándares de la industria es fundamental para construir un ecosistema financiero resiliente, capaz de soportar los vaivenes de la economía global sin despeinarse.
La cumbre también explorará cómo canalizar recursos hacia sectores clave como energía e infraestructura. Se busca una asignación estratégica de activos que asegure un flujo de capital paciente. Esto significa inversiones que maduran con el tiempo y que dejan un beneficio tangible en la sociedad.
La visión de la AMEXCAP va más allá de los números fríos. Buscan consolidar un mercado altamente competitivo que contribuya a la soberanía económica del país. Al fortalecer la infraestructura logística y crear empleos especializados, el capital privado se convierte en un aliado del progreso nacional.
La cita es este 17 y 18 de marzo. Se espera que los líderes del sector, gestores y dueños de capital alineen sus visiones para robustecer la infraestructura financiera. Es un trabajo de equipo donde cada pieza cuenta para armar el rompecabezas del desarrollo.
Así, entre análisis serios y estrategias de altura, la CDMX se reafirma como un hub financiero de primer nivel. Una oportunidad inmejorable para demostrar que aquí se hacen negocios con rigor, ética y visión de futuro.











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